¿Que es la conjuncion?...

La conjunción.-

Es una palabra de origen latino que sirve para enlazar dos oraciones o dos elementos de una oración que realizan la misma función con respecto al verbo o con respecto a cualquier otra palabra. La conjunción sólo tiene valor gramatical, no tiene valor semántico; su significado lo adquiere en las relaciones oracionales que puede presentar.

La conjunción es, según el Diccionario de la Real Academia Española de la Lengua, “palabra invariable que encabeza diversos tipos de oraciones subordinadas o que une vocablos o secuencias sintácticamente equivalentes”. 

Tipos de conjunciones:

Las conjunciones se utilizan para coordinar elementos de función idéntica en el seno de una oración, coordinar dos proposiciones y subordinar una proposición a otra. Por eso, hay conjunciones coordinantes o subordinantes.

Las conjunciones son palabras que no tienen variaciones en su empleo, aunque cumplen en las oraciones la función de relacionar algunos de sus elementos, haciendo que toda la oración adquiera un sentido expresivo completo.

 

Clasificación de las conjunciones.

Las conjunciones se clasifican en diversos grupos, atendiendo a la función que cumplen en el relacionamiento de los componentes de una oración.      

Conjunciones coordinantes: Que vinculan componentes de una oración que tienen un nivel equivalente. Comprenden los siguientes sub-grupos:                                                                                                                             

 Conjunciones copulativas: Que unen los componentes de una oración: son y, e, ni, que.                                                                      

Y  – e: integran dos complementos en la acción del verbo: fuimos a londres y a parís. Cuando la palabra siguiente comienza por i, se sustituye y por e para evitar el efecto cacofónico: eres necio e ignorante; no puedes mezclar peras e higos.                   

Ni: cumple la misma función entre proposiciones negativas: no fuimos a londres ni a parís.                                                                                                                                                                                 Que: funciona como conjunción cuando no resulta viable sustituirla por cual (precedida del artículo que corresponda); porque si eso es posible, no se trata de la conjunción sino del pronombre que: estoy esperando que vengas (conjunción); el libro del que (del cual) estamos hablando (pronombre).                                                                                                                          Conjunciones disyuntivas: al unir las oraciones o las palabras, expresan una elección entre opciones: son o, u, sea, bien: tendré que elegir entre viajar a londres o a parís. Cuando la palabra siguiente comienza por o, se sustituye ésta por u: tiene que elegir entre uno u otro. Tendré que esperarla, sea que venga o no. Puedes tomar el sol bien en la terraza, bien en el jardín. Es bastante frecuente la acumulación incorrecta de las conjunciones y con o; pretendiendo con ello cubrir tanto la alternativa como la oposición: Vendemos productos argentinos y/o brasileños. Se trata de un empleo claramente incorrecto, por cuanto esas conjunciones expresan contenidos idiomáticos totalmente incompatibles: Vendemos productos argentinos y brasileños. Importaremos productos argentinos o brasileños.                                                                                                                                

 

Conjunciones adversativas: presentan opciones excluyentes y contrapuestas: son aunque, pero, mas, empero, sino, siquiera y las expresiones: al contrario, antes bien, si bien, no obstante, sin embargo: iré a clase, aunque esté lloviendo.
Creo que son hermanos, pero no estoy seguro.
Desearía complacerte, mas no me es posible.
No estoy equivocado, al contrario, tengo razón en lo que digo.
No es una mala película, si bien tampoco es una obra maestra.


Conjunciones subordinantes: que unen los componentes de una oración pero subordinando una a otra. Según la índole de la subordinación, se distinguen: conjunciones subordinantes causales que indican la causa, razón o motivo. Son: pues, porque y la expresión puesto que: no ignoraba de qué estaba hablando, porque estaba plenamente informado. Lo recibí con todo gusto, pues me interesaba oír su opinión. No me sorprendió lo dicho, puesto que ya lo sabía.                                                                                                                                                                                                                  Conjunciones subordinantes comparativas: que establecen una comparación entre los términos que vinculan: son como y las expresiones así como, como que, de esta manera. Le atrae tanto el estudio como los deportes.
Lo interesa la música así como la literatura.
Le diré cuatro frescas, como que me llamo Juan.
Debes decirle todo, de esta manera estarás tranquilo. En tiempos recientes se ha generalizado un uso incorrecto de la preposición comparativa como que, lugar de la preposición condicional como si:
  Es como que fuera un extraterrestre. En lugar de: Es como si fuera un extraterrestre.                                                                                      

 

Conjunciones subordinantes condicionales: indican la subordinación respecto de una circunstancia incierta o supuesta, que obra como condición: son si, como y las expresiones siempre que, con tal que, dado que, ya que, una vez que.
Le avisaré, si llego a tiempo.
Hazlo como puedas.
Le hablé como si fuera su padre.
Le diré eso siempre que me escuche.
Trataré de detenerlo con tal que lo alcance.
Espero que no se haya ido dado que se lo previne.
Debería guardar reserva una vez que se lo hayamos explicado.
         

 

Conjunciones subordinantes continuativas: que habilitan a proseguir el discurso: son pues, así y las expresiones así que, ahora bien, sobre todo.
Espero me hayan comprendido, pues creo haberlo explicado bien.
Ese vestido está manchado: así no puedes presentarte.
Se lo dije claramente, así que espero que lo tome en cuenta.
El equipo hizo lo que pudo, ahora bien, debieron estar mejor preparados.
París es maravillosa, sobre todo en primavera.
Debe evitarse cuidadosamente el grueso error de confundir la prenda de vestir, el sobretodo, con la conjunción continuativa sobre todo.                                                                                                                 

 

Conjunciones subordinantes finales: aportan en la oración una relación de finalidad: son para, porque y las expresiones para que, a fin de que, con el fin de que. Es necesario estudiar para enriquecer nuestros conocimientos.
Practico la computación porque me gusta. Siempre hay que mantenerse mentalmente activo, a fin de superarse permanentemente. Planificaron todo cuidadosamente con el fin de que nada fuera a fallar.
                                                                                                         

 

Conjunciones subordinantes ilativas: vinculan una parte de la oración en calidad de consecuencia de lo antes expresado: son aunque, luego, pues y las expresiones por consiguiente, así que, en consecuencia, de manera que.
Me propongo resolver este problema aunque me lleve horas hacerlo.
“pienso, luego, existo” dijo el filósofo descartes. Le compraré un automóvil si aprueba todos los exámenes, pues se lo he prometido. Ya estamos todos presentes, por consiguiente podemos iniciar la reunión. Ya estamos todos presentes, así que podemos iniciar la reunión.
Este asunto está terminado, de manera que podemos archivar toda la documentación.
                                                                                          

 

Conjunciones subordinantes temporales: vinculan los términos de la oración por relaciones de precedencia temporal: son cuando, antes, luego, después, en seguida.
Comenzó a llover cuando estaba llegando a mi casa.
Trataré de llegar a mi casa antes de que comience a llover.
Nos vemos luego.
Te llamaré por teléfono después de almorzar.
Iré a tu casa en seguida que termine mi horario de trabajo.
Debe notarse que la conjunción luego, tiene matices idiomáticos; pues tanto puede emplearse para indicar que una acción se hará muy de inmediato (lo cual es usual y preferente en el habla de los países del área del caribe), aunque en los países del área del río de la plata tiene un sentido en cierto modo dilatorio, indicando que la acción se ejecutará en breve, pero luego de un cierto lapso.